El mismo año en que Chile registró más de 220 mil nuevas sociedades, la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento (Superir) contabilizó un aumento del 44% en las liquidaciones de empresas respecto a 2024, con 417 compañías que iniciaron procedimientos formales de cierre solo entre enero y agosto. Y al cierre del año, un total de 12.333 personas y empresas accedieron a procedimientos concursales — un alza del 67% frente al año anterior — según el informe anual del Ministerio de Economía de Chile (febrero de 2026).
Dos números que parecen contradictorios pero que en realidad describen el mismo fenómeno: un ecosistema empresarial donde se entra fácil y se sale difícil.
Por qué se crean tantas empresas
La facilidad de crear una empresa en Chile es real. El Registro de Empresas y Sociedades (RES) permite constituir una sociedad en línea en menos de un día, sin notario y sin costo de inscripción. Eso redujo la barrera de entrada a niveles mínimos y disparó la creación de nuevas empresas, especialmente entre personas que buscan independencia económica o que perdieron empleo formal.
Felipe Oelckers, director de Ingeniería Comercial de la Universidad Andrés Bello, lo resume en declaraciones a BioBioChile (mayo de 2026): «El mercado castiga los negocios improvisados y premia los que logran adaptarse a tendencias estructurales como la digitalización, la sostenibilidad, el bienestar y los servicios especializados». En otras palabras: entrar es fácil, pero sobrevivir requiere algo más que tramitar el RUT.
El desempleo estructural que superó el 8% en 2025 empujó a muchos chilenos al emprendimiento por necesidad, no por oportunidad. Ese perfil de emprendedor — que arranca sin validación previa, sin capital de reserva y sin experiencia empresarial — tiene una tasa de fracaso significativamente mayor que el emprendedor por oportunidad, según datos del INE al cierre del primer trimestre de 2026 recogidos por el portal Claudio Basualto (abril de 2026).
Los sectores que más quiebran
El comercio fue el sector más golpeado en 2025: 116 empresas liquidadas, el doble que en 2024. Le siguió la construcción con 76 liquidaciones, sector que arrastra una crisis de cuatro años consecutivos. Bernardita Silva, gerente de Estudios de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), atribuye el colapso comercial a márgenes cada vez más estrechos, mayores costos laborales y financieros, y una recuperación de ventas que no logra compensar la fragilidad del sector, según declaraciones recogidas por Arca News (septiembre de 2025).
Industria manufacturera, alojamiento y servicios de comidas también mostraron alzas en liquidaciones, aunque más moderadas. En contraste, agricultura, ganadería y pesca mantuvieron cifras estables o con leves bajas — sectores que, paradójicamente, no se caracterizan por su facilidad de entrada pero sí por su mayor resiliencia ante ciclos económicos adversos.
Las causas reales detrás del alza de quiebras
El superintendente de Insolvencia, Hugo Sánchez, identificó tres factores externos como principales detonantes: conflictos internacionales, el alza de los créditos y la inflación, que elevan los costos fijos y variables, generando déficit de caja y dificultando la continuidad operativa, según declaraciones a múltiples medios en septiembre de 2025. A eso se suma un factor interno: más de 78 mil empresas morosas en Chile, de las cuales solo el 1.3% llega a iniciar un proceso formal de liquidación. El resto opera en una zona gris de deudas acumuladas sin resolución formal.
Un dato adicional que complica el panorama: durante 2025, la Renegociación de la Persona Deudora — el mecanismo para personas naturales con deudas impagables — creció un 146%, totalizando 4.815 solicitudes. El 72% correspondió a personas que emiten boletas de honorarios, es decir, trabajadores independientes y emprendedores informales que cayeron en sobreendeudamiento, según el Ministerio de Economía. La modernización de la Ley de Insolvencia de agosto de 2023 amplió el acceso a ese mecanismo, lo que explica parte del alza estadística — pero también refleja una situación financiera real de muchos emprendedores individuales.
Lo que los números no dicen
Las cifras de quiebras en Chile tienen una limitación importante: solo capturan los cierres formales. La mayoría de los negocios que fracasan simplemente dejan de operar sin iniciar ningún proceso legal — no pagan más impuestos, no emiten más facturas, abandonan el RUT activo. Esos cierres silenciosos no aparecen en las estadísticas de la Superir pero representan un volumen mucho mayor de fracasos reales.
El panorama de 2026 apunta a una recuperación moderada: crecimiento cercano al 2% y una inflación más controlada, según proyecciones recogidas por Revista Emprende (mayo de 2026). Pero los expertos advierten que esa recuperación no será homogénea: los negocios sin diferenciación, sin gestión financiera y sin propuesta clara seguirán siendo los primeros en caer, independientemente del ciclo económico.
Sobre este contenido: Elaborado con base en el informe anual de la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento (Superir) publicado por el Ministerio de Economía de Chile (febrero de 2026), datos de Radio Favorita y Arca News (septiembre de 2025) y análisis de BioBioChile (mayo de 2026). Última revisión: julio de 2026.
